top of page
FONDOS (1).jpg
V (15).png
CERTIFICADO CIRUJANO CERTIFICADO.webp

Biopolímeros: La verdad honesta sobre los riesgos y las zonas más peligrosas

  • Foto del escritor: Dra. Naty Solórzano
    Dra. Naty Solórzano
  • 22 ene
  • 4 Min. de lectura

Por: Dra. Natalia Solórzano Cirujano Plástico, Reconstructivo, Estético y Maxilofacial

Hola, soy la Dra. Natalia Solorzano. Hoy no quiero escribirte solo como médico, sino como alguien que ha visto de cerca la angustia y el dolor que pueden causar las malas decisiones en la búsqueda de la belleza.


En mi consulta, recibo frecuentemente a pacientes con una historia similar: un deseo genuino de mejorar algo en su cuerpo, una promesa de resultados rápidos y económicos, y años después, una realidad muy dura llamada biopolímeros.


Hoy quiero hablarte con total honestidad, sin tecnicismos innecesarios, sobre qué son realmente estas sustancias, por qué son una bomba de tiempo y, sobre todo, cuáles son esas zonas del cuerpo donde su presencia es especialmente peligrosa.

Biopolímeros

¿Qué son realmente los biopolímeros y por qué tu cuerpo los rechaza?

Aunque a veces los venden con nombres atractivos como "células expansivas", "vitamina C muscular" o "ácido hialurónico permanente", la realidad es muy distinta. Los biopolímeros son, en su mayoría, silicona líquida industrial, aceites o metacrilatos que no son compatibles con el organismo humano. Imagina que entra una astilla en tu dedo; tu cuerpo se inflama y trata de expulsarla o encapsularla. Con los biopolímeros pasa lo mismo, pero a gran escala.


Tu sistema inmunológico detecta un intruso y comienza una batalla constante para eliminarlo. Como no puede, forma cápsulas duras (granulomas), genera inflamación crónica y, en muchos casos, migra a otras zonas. A esta reacción la llamamos médicamente Alogenosis Iatrogénica.


Las ubicaciones más peligrosas: Donde el riesgo se multiplica

Si bien inyectar estas sustancias es peligroso en cualquier parte del cuerpo, mi experiencia como Cirujano Plástico me ha enseñado que hay "zonas rojas" donde las consecuencias pueden ser devastadoras debido a la anatomía local.

1. El Rostro y los Labios

La cara es una zona con una vascularización (cantidad de vasos sanguíneos) impresionante.

  • El peligro: Cuando se inyectan biopolímeros en labios, pómulos o mentón, existe un riesgo alto de deformidad irreversible.

  • La consecuencia: La sustancia puede migrar y "colgar", deformando la expresión facial. Peor aún, si el material entra en un vaso sanguíneo, puede causar necrosis (muerte del tejido) de la piel de la nariz o los labios, e incluso ceguera.

2. Los Glúteos (La zona más común)

Es el área donde más frecuentemente encontramos estas sustancias.

  • El peligro: El gran problema aquí es la migración. Por gravedad, el material suele bajar hacia los muslos, rodillas y tobillos, o subir hacia la zona lumbar (espalda baja).

  • La consecuencia: Dolor crónico al sentarse, cambios en la coloración de la piel (se pone oscura o morada) y, en casos graves, compresión del nervio ciático, lo que impide caminar con normalidad.

3. Las Mamas

  • El peligro: Inyectar biopolímeros en el tejido mamario dificulta enormemente el diagnóstico temprano de cáncer de mama.

  • La consecuencia: Las calcificaciones generadas por biopolímeros se ven idénticas a las microcalcificaciones malignas en una mamografía. Esto puede llevar a biopsias innecesarias o, lo que es peor, a enmascarar un tumor real hasta que sea demasiado tarde. Lamentablemente, el retiro del material es tan mutilante como el tratamiento para un cáncer de mama; debemos realizar una mastectomía aunque la paciente no tenga la enfermedad maligna.

4. Pantorrillas y Tobillos

  • El peligro: La piel en estas zonas es muy delgada y la circulación es más lenta.

  • La consecuencia: Es muy común ver úlceras que no cicatrizan, infecciones recurrentes y dolores muy intensos debido a que la piel no tiene la capacidad de estirarse para acomodar la inflamación.


Daños y Consecuencias: ¿Qué puedes sentir?

Es importante que sepas que los síntomas pueden no aparecer de inmediato. A veces tardan años. Esto es lo que mis pacientes suelen reportar:

  • Cambios en la piel: Manchas rojas, moradas o textura de "piel de naranja".

  • Dolor constante: Sensación de ardor, peso o corrientazos.

  • Síndrome de ASIA: Una reacción autoinmune donde el cuerpo se ataca a sí mismo, causando fatiga crónica, dolores articulares, caída del cabello y depresión.

  • Migración: Sentir bultos en zonas donde nunca te inyectaste nada.


Nota importante: No existe tal cosa como un biopolímero "seguro". Si te ofrecen un relleno permanente, duda. El único relleno reabsorbible y seguro aprobado mundialmente es el Ácido Hialurónico (y en casos específicos, la propia grasa del paciente).


Hay esperanza: No estás sola en esto

Sé que leer esto puede generar miedo, pero mi intención es informarte para que tomes acción. Si ya tienes biopolímeros en tu cuerpo, lo más importante es no culparte. Fuiste víctima de un engaño o de falta de información.


Como especialista en Cirugía Reconstructiva, cuento con técnicas avanzadas para el retiro de biopolímeros. Aunque es casi imposible retirar el 100% del material (ya que se infiltra en los tejidos sanos), podemos extraer una gran cantidad para:

  1. Disminuir la carga inflamatoria.

  2. Aliviar el dolor.

  3. Mejorar la apariencia estética.

  4. Detener el daño progresivo al sistema inmune.


¿Cuál es el siguiente paso?

Lo ideal es evaluar tu caso de manera individual con estudios de imagen (como una resonancia magnética) para ver exactamente dónde está el material y en qué estado se encuentran tus tejidos.

Si tienes dudas o sospechas que tienes biopolímeros, te invito a agendar una consulta conmigo. Juntas trazaremos un plan honesto y seguro para recuperar tu salud y tu tranquilidad.

Tu bienestar es lo primero.

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page